Bon nuit



Es tarde. Mucho. Hace ya rato que he colgado el teléfono y mis últimas palabras te acompañan en sueños.
Debería irme a la cama, pero me es imposible. Un terrible insomnio me sigue, no quiere que aún me encuentre contigo en nuestro reino.
Es extraño, hacía tiempo que no me encontraba a estas horas frente al ordenador, con la cabeza en otro mundo junto al corazón. Por mi mente ahora mismo solo hay una sucesión de imágenes, recuerdos... todos giran a tu alrededor.
Es la primera vez, que mi vida se sentía insignificante con alguien al lado. Que todo lo que tengo, todas mis posesiones, no son nada frente a tí. No soy dueña de mis sentimientos y pocos de mis pensamientos me obedecen ya.
Eres real, existes. Estás aquí. No eres un sueño más de los que he tenido durante tantos años, no lo eres. Has venido a quererme, a aceptarme tal y como soy; a tu lado, no hay pieles que valgan, no hay emboltorios que camuflen... solo soy yo, desnuda frente a tí, para mostrarte lo más profundo de mi ser.
Nunca pensaba que llegaría a querer alguien así, a pensar, a considerar qué sucedería si en algun momento de mi vida te perdiese. Muchas veces he oído a gente de mi alrededor hablar sobre sus parejas, sobre sus medias naranjas: mi vida no sería nada sin él/ella. Lo encontraba una estupidez tras otra, pero creédme, se ve así desde la más total ignorancia, pero no es hasta que te encuentras en ello, que valoras las sabias palabras.
Tengo miedo, supongo que la noche agudiza mi estado, tengo miedo de perderte.
Nunca en la poca constancia que tengo de mi vida, había tenido miedo de perder algo querido, sabía que siempre estaría allí para cuando lo necesitase. Ya fueran mis amigos, mi familia...
Es inexplicable este miedo, será fomentado por todo lo que siento?
Si es así, ¿qué actitud debo tomar?
Y mi cabeza no deja de dar vueltas y más vueltas. Hay tanto por lo que pensar. Tánto por decidir. Y me encuentro aún a estas horas, frente al ordenador.
Perdóname mi amor por si algun momento te he decepcionado, por si has esperado de mi algo que yo no he te podido dar. Te he entregado mi alma y todo sacrificio es poco para tí.
Porque lo tengo muy claro, mi media naranja, mi medio melocotón... tú eres mi medio YO.
Porque frente a cualquier temor, cualquier miedo instántaneo que pueda llegar a sentir, éstos solo duran instantes. Hasta que recuerdo que todo saldrá bien. Siempre sale. A tu lado siempre sale y saldrá todo bien.

Solo me queda decirte que gracias, por aceptarme tal y como soy, aunque debería dartelas sobretodo por darme cada día, un poquito más de amor.

Y ahora el sueño, tras liberar aquelo que siento, me ha venido a buscar.

Buenas noches