
Tan difícil que parece construir un sueño, y lo fácil que es destruirlo.
En la situacióna ctual de esta, nuesta sociedad, nos vemos sumergidos es un mundo de sueños y buenas esperanzas. Muchos deseamos con una vida mejor, es más, planificamos como serían nuestras vidas en este futuro (que parece aún, muy lejano).
Pero en el camino del sueño a la realización, muchos se pinchan con aquellas rosas que parecían tan inocentes y fallan en el transcurro a su mejora. Aún así, hay sueños aún más cercanos, que son más fáciles de conseguir, como de fracasar.
Me despierto cada mañana en una sociedad idílica y llena de esperanza para todos nosotros. Donde conseguir aquello que uno se propone es tan fácil, como pestañear. El duro trabajo se ve reflejado en aquellos millones y millones que cada día luchan por sus estudios y por un futuro mejor. Aquellos que se lo propongan, lo obtendrán.
La burbuja inmobiliaria se ve substituida por claros acuerdos de compra-venta y alquier.
Pero vuelvo a despertar.
Pero a la vez, no solo la sociedad me demuestra que profesional-economicamente, estarías hablando de una dura cuesta por subir. Sinó que el término social sufre aún más las consecuencias a tal punto, hasta la depresión generalizada.
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